Cuando aún faltaba más de media hora para que diera comienzo el traslado, muchas eran las personas que se encontraban en los alrededores de la Parroquia de San Pedro aguardando la salida de Nuestro Titular, preludio de una jornada intensa para la Hermandad.Puntualmente, la cruz parroquial comenzó su caminar hacia el Santuario de la Inmaculada, tras ella, decenas de hermanos y devotos con cirios alumbraban al Señor en su traslado.
Con solemnidad y respeto el barrio de San Pedro arropaba a Jesús del Perdón, que lucia majestuoso con el estreno de la nueva túnica de terciopelo burdeos.

